Cómo cuidar los muebles de nuestra casa

Cómo cuidar los muebles de nuestra casa

Todos queremos que nuestra casa luzca agradable y acogedora, tan limpia y brillante que parezca recién salida de un catálogo de decoración. Uno de los elementos de nuestro hogar que más tiende a ensuciarse y acumular polvo es el mobiliario, ya sea de madera, tela u otros materiales. 
En este post vamos a enseñarte algunos trucos para prevenir la suciedad en tus muebles, y también vamos a mostrarte alguna técnica para eliminar esa mancha que tanto se te resiste a pesar de que frotas y frotas con ahínco.

¿Cuáles son los enemigos principales del mobiliario de madera?

Los muebles de madera, de estilo rústico, son muy habituales en nuestros hogares. Para mantenerlos en buen estado deberás estar atento a la acción de tres elementos que los dañan profundamente: la humedad, el agua y el sol. 

Para empezar, atendamos a la humedad, es decir, a la cantidad de vapor de agua que contiene el aire de nuestras estancias (ya sea el salón, la cocina o el baño). Para reducir la humedad te recomendamos una ventilación frecuente en las habitaciones de la casa. Que corra el aire, eso es lo importante. Así lograrás que la humedad ni se acumule ni dañe el mobiliario. 

Segundo, el agua o los líquidos. En ocasiones ocurre que un despiste provoca que un poco de líquido se vierta sobre nuestros muebles. Tranquilo, es normal, a todo el mundo le pasa. Pero si esto sucede, ten en cuenta que lo que deberás hacer será limpiar inmediatamente el líquido derramado, porque de otro modo quedará una mancha que más tarde será difícil de eliminar. 

Y tercero, el sol. Si los seres humanos se exponen al sol de manera continuada, se queman la piel y dañan su salud. En el caso de los muebles, como nos sucede a nosotros, el impacto directo del sol también conlleva efectos nocivos. La exhibición prolongada a la luz solar hará que la pintura de nuestros muebles pierda color y brillo.

Por ejemplo: un mueble blanco expuesto a muchas horas de luz solar terminará virando hacia un color parduzco o amarillento. Por ello es recomendable cubrir el mobiliario ubicado en exteriores cuando no vaya a ser utilizado. 

La importancia de aplicar buenos productos de limpieza

En el caso de los muebles tapizados con tela te recomendamos que los aspires, al menos, una vez a la semana. De este modo eliminarás las pelusas y el polvo acumulado, ese compañero incómodo que tanto perjudica a las personas alérgicas. En el mobiliario de tela la aspiradora funciona mejor que el trapo, pues elimina mejor y más a fondo la suciedad.

Por otro lado, ten en cuenta que colocar elementos calientes sobre los muebles de madera es extremadamente dañino para ellos. Las altas temperaturas de una taza de café o té dejarán manchas bastante visibles. Para evitarlo, utiliza siempre posavasos o manteles individuales. 

Pero una vez la mancha está ya ahí, ¿qué hacer para limpiarla? Lo más adecuado es que rehúyas de los productos con amoniaco, pues a la larga este producto le restará brillo y vivacidad a los colores y pinturas del mobiliario. 

La técnica óptima para limpiar nuestros muebles sorprende por su sencillez: agua y jabón neutro. Utiliza un trapo mojado y un poco de jabón y acto seguido seca bien la madera para que no quede humedecida ni se filtre el agua. Siguiendo este procedimiento dejarás tus muebles como nuevos y los mantendrás relucientes del modo más natural posible.

Muebles de cocina y cortinas

Para terminar, unos últimos consejos. Te recomendamos el uso de aceite de bacalao para reparar los arañazos, rasguños e imperfecciones de los muebles de madera. También es imprescindible no olvidarse de limpiar las cortinas con cierta asiduidad, pues son uno de los lugares del hogar donde más se acumula polvo y suciedad. 

Por último, en los muebles de cocina, por el uso que les damos, se acumula gran cantidad de grasa. Si tienes muebles de madera en la cocina y quieres limpiarlos a fondo, entonces puedes emplear vinagre blanco diluido en un paño limpio y seco y a continuación enjuagarlo con agua caliente. Después de hacer esto, seca el mueble con otro trapo limpio y seco.

¡Y ya está! ¡A disfrutar de un mobiliario brillante aun a pesar del paso del tiempo!

 

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